lunes, 12 de junio de 2017

Diez mitos sobre las vacunas


Estos días conviene recordar algunos de los
 mitos falsos sobre las vacunas

1. La infección natural es mejor que la vacunación: FALSO
Aunque la protección natural que generan algunas enfermedades puede durar toda la vida, la infección natural conlleva mucho más riesgo para la salud que la vacunación. Algunas infecciones pueden llegar a ser mortales, o predisponer para otras infecciones secundarias más graves. Por ejemplo, la varicela puede favorecer una superinfección posterior por Streptococcus, Haemophilus influenzae tipo b (Hib) puede causar retraso mental, la rubéola provoca defectos congénitos, el virus de la hepatitis B puede causar cáncer del hígado y el sarampión la muerte.

2. Las vacunas no son necesarias, las mejores condiciones higiénicas y de alimentación harán desaparecer las enfermedades: FALSO
Las enfermedades contra las que podemos vacunar volverían a aparecer si se interrumpieran los programas de vacunación. Aunque la mejor higiene, el lavado de las manos, el agua potable y una sana alimentación contribuyen a protegernos contra las enfermedades infecciosas, muchas infecciones se pueden propagar independientemente de la higiene que mantengamos. Si no hubiera vacunas muchas enfermedades infecciosas que se han reducido hasta un 90% reaparecerían rápidamente.

3. Las enfermedades prevenibles mediante vacunación están casi erradicadas en mi país, por lo tanto no hay motivos para que me vacune: FALSO
Es verdad que actualmente muchas de las enfermedades prevenibles mediante vacunación son poco comunes en muchos países, pero los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo. Los patógenos no conocen fronteras y no saben si están en Cataluña, La Rioja o Andalucía. En un mundo globalizado, esos agentes pueden atravesar las fronteras geográficas e infectar a cualquier persona que no esté protegida. Hay dos motivos fundamentales para vacunarse: protegernos a nosotros mismos y proteger a quienes nos rodean. Gracias al efecto “rebaño”, vacunándonos nosotros interrumpimos la cadena de transmisión del patógeno y protegemos a los más débiles que no podemos vacunas, los niños, los enfermos y los ancianos. La vacunación es una muestra de solidaridad con los más débiles. Las vacunas evitan las epidemias.

4. La vacuna sarampión/paperas/rubéola (SPR) causa autismo: FALSO
El artículo de 1998 que relacionó esta vacuna con el autismo solo incluyó 12 casos y nunca se han podido confirmar esos datos. De hecho, se demostró que los datos de la publicación habían sido sesgados, y la revista tomó la decisión de retirar y retractarse de lo publicado. Se han evaluado y revisado más de 20.000 artículos relacionados con esta vacuna y más de 14 millones de casos de niños vacunados y no hay ningún indicio de que esta vacuna tenga alguna relación con el autismo.

5. El timerosal de las vacunas causa autismo: FALSO
El timerosal es el etilmercurio, un derivado del mercurio de muy baja toxicidad que ha sido empleado como conservante en algunas vacunas desde los años 30, para prevenir el crecimiento de microorganismos que las puedan contaminar. No es lo mismo que el metilmercurio. La baja toxicidad del timerosal se puso en evidencia tras su utilización como sustancia para el tratamiento de la meningitis durante una fuerte epidemia ocurrida en EE.UU. en 1929, cuando todavía no había antibióticos. El timerosal no funcionó como método curativo de la meningitis, pero ya entonces quedó clara su inocuidad en dosis 10.000 veces superior a la que contenían las vacunas. Múltiples estudios epidemiológicos han demostrado que no hay ninguna asociación entre el timerosal y el autismo u otros trastornos neurológicos. A pesar de las pruebas científicas, el debate público en torno al timerosal, ha promocionado el uso de vacunas sin timerosal. Hoy, solo algunas vacunas contra la gripe emplean timerosal.


6. El aluminio de las vacunas es peligroso: FALSO
El aluminio se emplea como adyuvante en muchas vacunas para mejorar las respuesta inmune. Sin embargo, la cantidad de aluminio en las vacunas es mínima comparada con la cantidad que encontramos en otros productos de consumo diario: un bebe está expuesto a más aluminio en la leche materna o de biberón que con las vacunas. Una dosis normal de antiácidos puede contener 1.000 veces más aluminio que una vacuna. Además, la mayor parte del aluminio que ingresa en el organismo es eliminado rápidamente. Aproximadamente la mitad se elimina por la orina o la bilis en menos de 24 horas y más de tres cuartas partes se elimina en menos de dos semanas.

7. El actual calendario vacunal no es sano: FALSO
El calendario vacunal se diseña para proteger a los niños contra las enfermedades infecciosas a las que son más vulnerables. Retrasar las vacunas aumenta el tiempo en el que el niño está expuesto a los patógenos y es susceptible de enfermar. Recibir las vacunas a tiempo no afecta el desarrollo neuronal de los niños y no aumenta la posibilidad de desarrollar autismo, ni tiene que ver con el síndrome de muerte súbita del lactante.

8. Recibir muchas vacunas al mismo tiempo puede sobrecargar al sistema inmune: FALSO
La administración simultánea de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario del niño. La cantidad de antígeno que se administra en las vacunas es mínima comparada con la que se encuentra un niño cada día. El sistema inmune es tan sofisticado que podría responder a más de 10.000 vacunas al mismo tiempo. Aunque el número de vacunas que recibe un niño ha aumentado en los últimos años, las nuevas vacunas se diseñan de forma que la cantidad total de antígeno ha disminuido.

9. Las vacunas son solo para los niños: FALSO
Las vacunas también están indicadas en la edad adulta. Para algunas enfermedades la protección no dura toda la vida y debemos recibir una dosis de “recuerdo” para volver a estimular nuestro sistema inmune. Otros patógenos nos pueden afectar más y dar más complicaciones en la edad adulta como el virus de la gripe, el tétanos, el herpes o la enfermedad neumocócica, que puede causar meningitis o neumonía incluso mortal. Con la edad nuestras defensas también se debilitan y si hay otra enfermedad previa, las vacunas pueden evitar complicaciones.

10. La vacuna de la gripe no funciona, muchas personas vacunadas se agarran una gripe: FALSO
Ninguna vacuna es 100% efectiva, pues siempre hay un pequeño porcentaje de personas vacunadas que, por razones individuales, no desarrollan inmunidad a pesar de la vacunación. Sin embargo, ese porcentaje es menor del 15%. La vacuna de la gripe no protege contra el catarro, y muchas personas confunde la gripe con el catarro. Cada año pueden morir en el mundo más de 200.000 personas por complicaciones asociadas a la gripe, y muchas de ellas se podrían evitar con la vacuna.


Otras lecturas recomendadas:

- Dudas sobre las vacunas: problemas y soluciones, en Cuaderno De Cultura Científica.



Referencias:

(1) Promoting vaccine confidence. Smith, M.J. (2015). Infect Dis Clin North Am. 29(4):759-69. doi: 10.1016/j.idc.2015.07.004.

(2) Las vacunas funcionan. Ignacio López-Goñi y Oihana Iturbide. 2015. Phylicom ediciones, Valencia. Colección Pequeñas Guías de Salud. ISBN: 978-84-943440-0-8.


sábado, 27 de mayo de 2017

Los hospitales: un inmenso planeta de microbios

 ¿Por qué ocurren infecciones hospitalarias por bacterias 
resistentes a los antibióticos?

Según datos del ECDC, cada año más de 4 millones de pacientes pillan una infección hospitalaria en la Unión Europea. El número de muertos que ocurren como consecuencia directa de estas infecciones se estiman en unos 37.000, pero además estas infecciones pueden contribuir con otras 110.000 muertes más cada año. En España, seis de cada 100 enfermos que ingresan en un centro hospitalario salen con una infección que no tenían cuando entraron. La mayoría son infecciones urinarias o respiratorias, pero también pueden ser infecciones después de una operación, infecciones sanguíneas o incluso diarreas severas, y muchas están causadas por bacterias resistentes a los antibióticos. Se calcula que entre el 20-30% de estas infecciones hospitalarias puede prevenirse mediante programas de control y de higiene intensiva.


¿Por qué ocurren estas infecciones hospitalarias muchas de ellas por bacterias resistentes a los antibióticos? Se podría pensar que la razón es una mala práctica médica, negligencia de los profesionales biosanitarios o incluso suciedad del hospital. No podemos descartar esas razones y todo centro hospitalario deber tener unas estrictas medidas de higiene y limpieza y una política concreta de uso de antibióticos.

A pesar de la idea que tenemos de que un hospital es un lugar aséptico, la cantidad de microbios que puede albergar es impresionante

Recientemente, un grupo de investigadores han estudiado cómo los microorganismos colonizan y se mueven por el ambiente de un hospital (1). Para ello, han analizado la diversidad bacteriana asociada a pacientes, personal sanitario y superficies en un hospital de nueva construcción de la Universidad de Chicago. La toma de muestras comenzó 2 meses antes de que se inaugurara el hospital y continuó durante todo un año. Se tomaron un total de 6.523 muestras de 10 habitaciones y dos controles de enfermas en dos plantas del hospital. Una de las habitaciones se muestreo diariamente, mientras que en los otros lugares la toma de muestras fue semanal. Todos las habitaciones se limpiaban de forma exhaustiva diariamente con lejía. Se tomaron muestras de 24 sitios distintos: varias partes de la piel de los pacientes y personal sanitario (nariz, axila, manos), y de la superficie de manillas de las puertas, teléfonos móviles, grifos, borde de la cama, buscapersonas de los médicos, guantes, mostrador del control de enfermeras, reposabrazos de las sillas, ratón del ordenador, suelos, filtros de aire, zapatos del personal, dobladillo de la camisa, etc. Como ves (casi) nada quedó fuera del alcance de los microbiólogos.

Los resultados fueron muy curiosos, … pero bastante lógicos para un microbiólogo. Por ejemplo, comprobaron que las bacterias dominantes cambiaron nada más inaugurar el hospital. Mientras que antes de abrir el centro las bacterias dominantes en el suelo y las superficies eran Acinetobacter y Pseudomonas, tan pronto como se abrió el hospital aumentó la abundancia relativa de bacterias asociadas a la piel humana, como Corynebacterium, Staphylococcus y Streptococcus.


Cambios en la abundancia relativa de cinco géneros bacterianos antes y después de la inauguración del hospital (1).

Vieron que al ingresar, el paciente adquiere un aluvión de bacterias presentes en el suelo y paredes de la habitación, pero con el tiempo es la microbiota del paciente la que predomina en la habitación: se invierte el proceso y son las bacterias del paciente las que colonizan la habitación. El ambiente de la habitación también influye y una temperatura más alta y mayor iluminación se asocian con una mayor diferencia entre las bacterias del paciente y su habitación. Por el contrario, una humedad relativa más alta contribuye a que las microbiotas del paciente y de la superficie de la habitación sean más similares. La composición de bacterias de la piel del paciente y de las superficies de su habitación eran más similares conforme el tiempo de ingreso era mayor, más tiempo ingresado en la habitación, más se parece la composición de bacterias de la piel del enfermo y de su habitación.

La menor diversidad bacteriana se encontró en las muestras de piel de pacientes y enfermeras, mientras que las muestras que interaccionan con el exterior como los  zapatos, los suelos y el aire fueron las más diversas. A diferencia de lo que ocurre con las muestras de pacientes, las bacterias de las manos del personal sanitario fue similar a las de las superficies, muy probablemente porque ellos se mueven por todo el hospital, mientras que el paciente suele estar “quieto parado” en su habitación.


Diversidad de bacterias en distintos tipos de muestras. La mayor diversidad microbiana se encontró en los zapatos, el suelo, el aire y el ratón del ordenador (1).

Las bacterias de las manos de los paciente se parecía más a las obtenidas en el borde de su cama, mientras que las del personal sanitario eran parecidas a la de sus teléfonos móviles y buscapersonas. Curiosamente, la microbiota de la piel del personal sanitario se parece más entre si en los meses de verano y principio de otoño que en invierno. Quizá en invierno, como hace más frío, vamos más “tapadicos”, nos “rozamos” menos e intercambiamos menos bacterias.  

En este estudio también han analizado la frecuencia de genes de resistencia a los antibióticos entre las bacterias. En general, han descubierto mayor cantidad de este tipo de genes en las bacterias de las superficies y menor en las de la piel de los pacientes, con la excepción de los genes de resistencia al antibiótico tetraciclina que eran más abundante en las bacterias de la piel. De los 252 pacientes que participaron en este estudio 20 adquirieron una infección hospitalaria, pero no necesariamente por bacterias del propio hospital, sino de bacterias que ya llevan en su interior antes del ingreso.

Hay que tener en cuenta además que un hospital es uno de los entornos más propicios para que ocurran infecciones por bacterias resistentes a los antibióticos, que pueden llegar a ser mortales. Te lo explico en cinco ideas:

- la práctica médica es agresiva. Colocar un catéter, introducir una sonda, un respirador, intubar a un enfermo o abrirle las tripas en una operación suponen una grave agresión y ruptura de la primera barrera que tenemos contra la infección, la piel. La piel es una barrera muy efectiva para evitar la entrada de patógenos y al pincharnos o entubarnos permitimos la entrada de microbios y potenciales patógenos.



- los enfermos tiene las defensas disminuidas. En un hospital hay enfermos y en general los enfermos suelen tener las defensas comprometidas. Otra infección o enfermedad o el mismo tratamiento suele llevar consigo una disminución de nuestro sistema inmune. Además, muchos de los pacientes pueden ser niños o personas ya mayores, con problemas inmunitarios.

- en un hospital se utilizan muchos antibióticos. Como hay gente enferma y con infecciones, el uso de antibióticos es una práctica común en un hospital. Y eso favorece la proliferación de las bacterias resistentes a los antibióticos que puede haber en el entorno. Por eso, los hospitales suelen tener su propia “política” de administración de antibióticos, para disminuir la aparición de resistencias. Por cierto, te recomiendo que visites la campaña de concienciación sobre el uso correcto de los antibióticos que hizo el Hospital La Paz de Madrid, con unas imágenes super chulas.


- las bacterias están en todas partes. Una de las conclusiones del trabajo anterior es que aunque no hay un patrón universal sobre cómo se mueven las bacterias por un hospital, los resultados sugieren que el personal sanitario es una fuente muy importante de las bacterias que nos encontramos en la piel de los pacientes. Además, el propio paciente es portador de bacterias, pero también el personal médico, enfermeras, celadores, personal de limpieza, las visitas, las personas con las que compartes la habitación, … en todos sitios hay bacterias, algunas muy resistente en el ambiente. Algunos han estimado que en tus manos puede haber más de 100 especies de bacterias distintas.


Esta es la mano de Olivia de dos añitos: colonias de bacterias obtenidas de la superficie de la mano.

- las bacterias son muy promiscuas e intercambian genes entre ellas. Las bacterias, que están en todas partes y son muy numerosas, pueden intercambiar genes de virulencia y de resistencia a los antibióticos entre ellas, de forma que en un ambiente dónde hay antibióticos proliferan aquellas que llevan los genes de resistencia.


Mediante distintos mecanismos (conjugación, transformación, transducción mediada por virus) las bacterias puede intercambiar su información genética.

Por todo ello, podríamos decir que es casi imposible evitar estos casos de muertes hospitalarias por infecciones accidentales por bacterias resistentes a los antibióticos. Fíjate que cómo hemos dicho más arriba la ECDC estima que solo entre el 20-30% de estas infecciones podrían prevenirse mediante programas de control y de higiene intensiva.

Pero lo que sí podemos hacer es minimizar el problema. Y eso también está en tus manos, nunca mejor dicho. Te habrás fijando que en las puertas de las habitaciones de los hospitales suele haber unos botes con un gel para las manos. Se trata de una solución alcohólica bactericida, que mata las bacterias, y reduce la “carga” bacteriana de tus manos. Es muy recomendable (debería ser obligatorio) que cuando vayas a visitar a un enfermo o persona hospitalizada, antes de entrar, te laves bien las manos con esa solución, porque de esa forma podemos minimizar la proliferación de bacterias potencialmente peligrosas.

Si eres médico, enfermera o personal sanitario, no te olvides de lavarte las manos antes de entrar en la habitación

Algo tan sencillo como lavarte las manos, … puede salvar una vida

Aquí te dejo con uno de los vídeos de #microBIOscope: 



(1) Bacterial colonization and succession in a newly opened hospital. Simon, L., y col. (2017). Science Translational Medicine. 9(391): eaah6500 DOI: 10.1126/scitranslmed.aah6500

viernes, 19 de mayo de 2017

¿Por qué divulgar ciencia en la Universidad?

¿Cómo valorar la actividad de divulgación y promoción de la ciencia en la carrera docente e investigadora?

¡Publica o muere! Lo importante deber ser publicado, debes buscar además la máxima audiencia, así que publica en inglés y en una buena revista con un alto índice de impacto (las del primer cuartil o mejor incluso las del primer decil). Además tu artículo debe ser lo suficientemente bueno para que tenga muchas citas, tienes que conseguir que te citen mucho. Así se mide la calidad de tu trabajo, por el número y el impacto de tus publicaciones. Y cuando lo hayas conseguido, repite la historia, porque … publicas o mueres. ¿Y eso es todo?


(por cierto, este chiste es de 1992, pero no me negarás que es igualito a Rajoy)

Quizá trabajes en una universidad o en un centro de investigación y te apasione la divulgación de la ciencia. No solo disfrutas con ello sino que además crees sinceramente en el valor que tiene el tiempo y esfuerzo que dedicas a esas actividades de difusión y promoción de la ciencia. Y quizá algún colega de tu entorno te ha mirado de reojo y te ha sugerido que “no pierdas el tiempo con eso, no le interesa a nadie y no sirve para tu curriculum”. Y quizá incluso tu jefe, tu departamento o la propia institución no valore y reconozca ese trabajo.


Si intentas meter en tu CV normalizado las actividades de divulgación científica, … te dará error.

Escribir un blog, un artículo o libro de divulgación, organizar y participar en “La semana de la ciencia”, “La noche de los investigadores”, “Pint of Science”, dar charlas de ciencias en los colegios o conferencias en el club de jubilados, ser “youtuber” o difundir ciencia en redes sociales, hacer programas científicos de radio o TV, organizar una exposición, un concurso o un espectáculo de ciencia, … ¿tiene algún valor para la universidad y los centros de investigación?, ¿lo valora la ANECA o el CSIC, o es perder el tiempo, como si fuesen actividades de voluntariado?, ¿por qué hay que divulgar ciencia en las universidad?, ¿es cosa solo de periodistas científicos?, ¿qué repercusión tiene esta actividad en la sociedad?, ¿cómo valorar la actividad de divulgación y promoción de la ciencia en la carrera docente e investigadora?, …

Para hablar de esto y mucho más, se van a reunir algunos de los mejores científicos divulgadores de la ciencia de nuestro país en el encuentro Divulgación y cultura científica: diálogo Universidad-Sociedad durante tres días, del 26 a 28 de junio en el Palacio de la Magdalena de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander.


Pedro Miguel Echenique, José Manuel López Nicolás (Scientia), JM Mulet, Clara Grima, José Ramón Alonso, Joaquín Sevilla, Helena Matute, Juan Ignacio Pérez, Gema Revuelta, … un servidor, y muchos más, participamos en un curso para mostrar las actividades de divulgación y difusión de la ciencia que se hacen desde las universidades españolas, y su repercusión en la sociedad.

Si te interesa el tema, si eres un doctorando y joven investigador que te gusta la divulgación científica (o si ya no eres tan joven pero te apasiona la difusión de la ciencia), si eres responsable de la unidad de cultura y difusión de la ciencia de tu universidad o centro de investigación, si eres un profesional de la comunicación científica, … o si eres el Rector o Director de un centro y quieres aportar algo sobre ciencia, universidad y sociedad, la matrícula ya está abierta.


Las plazas son limitadas así que no lo dejes para el último momento.

PROGRAMA COMPLETO

Lunes 26

10:00 h  - Inauguración
- Ciencia: cultura y progreso (Pedro Miguel Echenique)
- Cátedras de divulgación y cultura científica en la Universidad (Juan Ignacio Pérez Iglesias)

11:30 h - Experiencias de cultura científica en la Universidad
- Passion for knowledge (Nora González)
- La formación universitaria en comunicación científica (Gema Revuelta)
- Divulgación y docencia en la Universidad (Joaquín Sevilla)
- Estrategias de divulgación científica en la Universidad (José Miguel Mulet)

15:30 h – Mesa redonda: ¿Por qué divulgar ciencia en la universidad?

Martes 27

9:30 h - Ciencia y divulgación 2.0
- ¿Por qué un profesor universitario tiene un blog de ciencia? (José Manuel López Nicolás)
- ¿Se pueden usar las redes sociales para divulgar ciencia? (Ignacio López-Goñi)

11:30 h – Otras experiencias sobre divulgación científica
- Ciencia en tu barrio y en tu cole (Clara Grima)
- Escribir en el país de los sabios ágrafos (José Ramón Alonso)
- El escepticismo como materia de investigación (Helena Matute)

15:30 h - Cuéntalo en 10 minutos (monólogos de ciencia)
(José Ramón Alonso, Joaquín Sevilla, José Manuel López Nicolás, José Miguel Mulet, Clara Grima, Helena Matute, Juan Ignacio Pérez, Ignacio López-Goñi)


Miércoles 28

9:30 h - Las Unidades de Cultura Científica en las Universidades
- Nacimiento, evolución y principales características y modalidades (César López)
- UCC+i que realizan actividades de divulgación (Elena Lázaro)
- UCC+i que realizan comunicación de resultados de investigación (Fco. Javier Alonso)

11:30 h – Ciencia, Universidad y sociedad
- Presentación de resultados de la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia 2016 (Gonzalo Remiro)
- Herramienta para la evaluación del impacto de la actividades de divulgación de la cultura científica (Digna Couso)
- De la divulgación de la ciencia a las “3Os” (Open Innovation, Open Science, Open World) (Miguel Ángel Quintanilla)

15:30 h – Mesa redonda
¿Cómo valorar la actividad de divulgación y promoción de la ciencia en la carrera docente e investigadora?

17:00 h - Clausura

Este curso lo hemos organizado Juan Ignacio Pérez y un servidor, con la inestimable ayuda y colaboración de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), la Fundación Lilly, y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo


 ¡Gracias a todos y nos vemos en Santander!